Creemos y entendemos que tanto la alabanza como la adoración son de mucha importancia para el servicio cotidiano de la iglesia; por ella el precioso Espíritu Santo llena el espacio del templo fisico y espiritual de cada creyente.
Su obra de sanidad, santificación, restauración son visibles y la obra de Jesucristo se hace presente. Mediante la adoración damos la primera bienvenida a la presencia del Padre en medio de nosotros y nuestro fin solo es glorificarle.
Nuestra visión
• Exaltar por sobre todas las cosas al Señor Jesucristo.
• Ser canales santos por la cual el Espíritu Santo pueda fluir.
• Brindar excelencia al auditorio. |